La entrega se realizó en Wimpiraleim, Uribia, y el Resguardo Perratpu, Riohacha, y beneficiará a cerca de 1.400 personas.
Los equipos funcionan sin electricidad y cuentan con capacitación y acompañamiento para garantizar su uso y mantenimiento.
El Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, a través del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, avanza en su compromiso de mejorar el acceso al agua y proteger la salud de las comunidades wayuu de La Guajira. Después de las visitas técnicas al territorio, se entregaron 28 soluciones integrales de purificación de agua en Wimpiraleim, en Uribia, y el Resguardo Perratpu, en Riohacha, con capacidad para beneficiar a cerca de 1.400 personas.
En Wimpiraleim se entregaron 16 filtros que pueden beneficiar a más de 800 habitantes. Por su parte, en el Resguardo Perratpu se instalaron 12 equipos, con capacidad para suministrar agua apta para consumo humano a 600 personas, entre ellas niñas y niños de primera infancia que reciben atención en tres Unidades Comunitarias de Atención (UCA) del ICBF.
Tecnología que permite purificar agua sin electricidad
Las 28 soluciones corresponden al sistema de ultrafiltración ORISA, una alternativa de operación mecánica que no requiere conexión eléctrica ni adición de productos químicos durante el proceso de filtración, cada unidad tiene un flujo de purificación instantánea de 3 litros por minuto y registra un rendimiento aproximado de 100 litros por hora en condiciones de uso continuo. Su diseño compacto, de apenas 2 kilogramos de peso y 43 centímetros de altura, facilita su transporte y utilización en territorio.
El sistema reporta una eficacia de filtración superior al 99,999 %, según las especificaciones del fabricante.
Cada membrana tiene una capacidad de tratamiento de hasta 20.000 litros de agua antes de requerir sustitución, equivalente aproximadamente a 13.300 botellas de 1,5 litros.
Capacitación y acompañamiento directo en las comunidades
La entrega de los equipos estuvo acompañada de un proceso de capacitación y apropiación comunitaria, con el propósito de garantizar su uso adecuado, mantenimiento y sostenibilidad.
A través del contratista y la interventoría se desarrollan jornadas prácticas en territorio para enseñar a las comunidades el montaje y funcionamiento de las unidades, el retrolavado diario, la limpieza del prefiltro, el manejo de los insumos y las buenas prácticas de almacenamiento del agua para prevenir su recontaminación.
De igual manera, se hicieron pruebas desde el jagüey, donde se recogieron varias muestras de agua cruda y se pasó por uno de los filtros para verificar la eficacia de los mismos, y además, enseñar a la comunidad su uso, promoviendo la apropiación de esta tecnología por parte de las familias beneficiarias.
Una medida transitoria mientras avanzan las soluciones definitivas
La instalación de estas 28 unidades constituye una medida provisional y de emergencia para contribuir a prevenir afectaciones a la salud de las niñas, los niños y las familias wayuu, ante las condiciones críticas de sus fuentes inmediatas de agua.
Esta intervención también responde a las medidas cautelares ordenadas por la Corte Constitucional mediante el Auto 1201 del 2 de septiembre de 2026, en el marco del seguimiento a la Sentencia T-302 de 2017.
Su implementación no reemplaza las soluciones estructurales de acueducto y saneamiento básico ordenadas por la Corte Constitucional. Por el contrario, se desarrolla como una respuesta temporal mientras las entidades responsables avanzan en su estructuración, financiación y ejecución.
El Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio continuará acompañando y articulando estas acciones en el marco del Mecanismo Especial de Seguimiento y Evaluación de las Políticas Públicas (MESEPP), con el propósito de contribuir al avance de las medidas ordenadas y a la consolidación de soluciones sostenibles de agua y saneamiento básico para las comunidades wayuu.
Esta intervención representa un primer paso para ampliar progresivamente el acceso a agua para consumo humano en comunidades que enfrentan dificultades en sus fuentes inmediatas de abastecimiento. La estrategia contempla la posibilidad de vincular a más poblaciones, de acuerdo con la articulación comunitaria, la evaluación de alternativas tecnológicas y la gestión de nuevas fuentes de financiación.










